miércoles, 10 de julio de 2013

Actividad: Creando mi blog



Las tecnologías educativas tradicionales  vs Internet

Hoy día tenemos acceso a una amplia gama de herramientas tecnológicas, pero de todas ellas hay una que ha venido a revolucionar la manera en que socializamos, aprendemos, trabajamos, vendemos, y un largo etcétera. Esta herramienta tan revolucionaria es el Internet. Con no más de 20 años de uso extendido en nuestro país es una de las herramientas con mayor penetración en todos los ámbitos de la sociedad mexicana. Y no es para menos, ya que el Internet  agiliza una variedad de procesos de la vida personal, laboral, gubernamental y educativa que su uso se ha extendido ampliamente en todos los sectores sociales. Sin embargo, es en el ámbito educativo donde se ha encontrado con barreras para poder desarrollar todo su potencial. A diferencia de otras tecnologías educativas, los tomadores de decisiones ven al Internet más como amenaza que como herramienta.



Sabemos que la educación es un proceso que no cambia en su esencia más básica, sin embargo la manera de aprender se ve modificada con el contexto tecnológico. No es casualidad que en su momento, la televisión fuera vista como una herramienta revolucionaria en el terreno educativo, y hoy día se percibe de esa manera, sin más rechazo por los contenidos que transmite. De hecho la televisión, ya sea educativa o comercial, se ha convertido en una ventana que enseña las 24 horas del día, donde los niños aprenden en cada programa y en cada comercial que reciben, todo ello sin que los padres lo interpreten como amenaza.
Dado que el Internet es una tecnología más personalizada, donde los niños pueden acceder a diversos contenidos sin que los padres se enteren del historial de navegación de sus hijos. Esto genera más preocupación, y con ello una percepción amenazante. No es casualidad que el Internet enfrente serias críticas dentro del ámbito educativo. Por un lado se le responsabiliza del deterioro de la comunicación escrita, dado que los mensajes están cargados de emoticonos y formas extrañas de abreviación. Por otro lado su alta capacidad de intercambio, la hacen ver como un competidor de los libros de texto y de todo tipo de material protegido por derechos de autor, dada la facilidad con que se  envían y reciben archivos de diversos tamaños. Quizá una de las barreras más fuertes tiene que ver con la falta de control en la navegación de los niños, dado que el usuario de Internet goza de libertad para interactuar con la infinidad de contenidos que se ofrecen por internet, los cuales tampoco están sujetos a control alguno. Esta privacidad que supone la navegación por internet la vuelven difícil de manipular, y esta característica lejos de ser positiva, desalienta su uso en los ambientes académicos.
Hoy podemos presenciar como las tecnologías educativas tradicionales se niegan a desaparecer, como son el libro y la televisión educativa, por otro lado compiten con una nueva herramienta que es el Internet, y cada una busca resaltar sus cualidades positivas y opacar al Internet. En la medida que los tomadores de decisiones rescaten lo mejor de todas ellas y las utilicen en pro de la educación, veremos nacer una sociedad del conocimiento. A medida que el Internet se convierta en una extensión de nuestra cultura, y sea respetada y valorada por todas las instituciones, entonces formaremos una cultura del conocimiento, donde se compartan de manera coherente todas nuestras creencias, valores y aprendizajes.

Basado en el prologo del libro: Aprendizaje Invisible. Hacia una nueva ecología de la educación. de Cobo, C. y Moravec, J. (2011), de la Colección Transmedia XXI de la Universidad de Barcelona.